domingo, 28 de junio de 2009

Narcís Monturiol

“Se acerca el momento en que yo podré decir: el mundo submarino nos pertenece. ¿Que importarán entonces mis angustias y todos los trabajos que estoy pasando? Pobre, despreciado por los poderosos, olvidado por aquellos que me hicieron concebir esperanzas de apoyo, amenazado de una quiebra inmediata ¿Qué será de mí y de mi Ictíneo si no logro tenerlo completo en esos poco meses, tal vez días que me quedan de tregua?”

Quien escribe estas palabras un dia de noviembre de 1867, es Narcis Monturiol, un soñador, un hombre apasionado, un utópico idealista, un gran emprendedor con espíritu de progreso, de los que no renuncian a la idea de que las cosas pueden ser mejores.

En el momento en el que estoy escribiendo este post, hace 150 años, ese gran hombre, desconocido aún por gran parte de nuestra sociedad, varaba por primera vez en el puerto de Barcelona un sueño con forma de pez, el Ictineo I (del griego Ichtys, pez, y naus, nave). Hizo cerca de setenta inmersiones. Posteriormente Monturiol pensó en una segunda nave mucho más capaz, el Ictineo II que empezó a construirse en el año 1862 y que fue botado al agua el 2 de octubre de 1864.

Esperemos que algún día tenga el reconocimiento que se merece por sus vitales aportaciones al mundo submarino y corrijamos esta injusticia.

"Va per tu tataravi! "

1 comentario:

Unknown dijo...

“Se acerca el momento en que yo podré decir: el mundo submarino nos pertenece. ¿Que importarán entonces mis angustias y todos los trabajos que estoy pasando? Pobre, despreciado por los poderosos, olvidado por aquellos que me hicieron concebir esperanzas de apoyo, amenazado de una quiebra inmediata ¿Qué será de mí y de mi Ictíneo si no logro tenerlo completo en esos poco meses, tal vez días que me quedan de tregua?”

Me asombro de la vigencia del escrito y la perfecta aplicación a una gran mayoría afectada por el actual escenario.
joel dorado llorens